Investigación original
Resultados funcionales en pacientes con lesiones crónicas aisladas de ligamento cruzado posterior manejados quirúrgicamente con la técnica Inlay modificada de fijación tibial: serie de casos
Functional outcomes in patients with chronic isolated posterior cruciate ligament injuries treated surgically using the modified Inlay tibial fixation technique: case series
Edgar William Afanador-Acuña1
María Camila Ruíz-Cardenas1,2
Andrea Juliana Hernández-Caicedo1,2
Claudia Tatiana Blanco-Granados2
Víctor Andrés Camacho-Ramírez2
Julián David Ferro-González3
1 Hospital Militar Central, Servicio de Ortopedia y Traumatología, Bogotá D.C., Colombia.
2 Universidad Militar Nueva Granada, Facultad de Medicina, Bogotá D.C., Colombia.
3 Universidad Autónoma de Bucaramanga, Facultad de Medicina, Bucaramanga, Colombia.
Open access
Recibido: 17/09/2025
Aceptado: 30/07/2026
Correspondencia: Edgar William Afanador-Acuña. Hospital Militar Central, Servicio de Ortopedia y Traumatología, Bogotá, Colombia. Correo electrónico: drafanador@gmail.com
Cómo citar: Afanador-Acuña EW, Ruíz MC, Hernández AJ, Blanco-Granados CT, Camacho-Ramírez VA, Ferro-González JD. [Resultados funcionales en pacientes con lesiones crónicas aisladas de ligamento cruzado posterior manejados quirúrgicamente con la técnica Inlay modificada de fijación tibial: serie de casos]. Rev. colomb. ortop. traumatol. 2026;40:e655. https://doi.org/10.58814/01208845.655
How to cite: Afanador-Acuña EW, Ruíz MC, Hernández AJ, Blanco-Granados CT, Camacho-Ramírez VA, Ferro-González JD. Functional outcomes in patients with chronic isolated posterior cruciate ligament injuries treated surgically using the Modified Inlay tibial fixation technique: case series. Rev. colomb. ortop. traumatol. 2026;40:e655. https://doi.org/10.58814/01208845.655
Copyright: ©2026 El (Los) autor(es). Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la Licencia Creative Commons Attribution 4.0 International, la cual permirte el uso, distribución y reproducción sin restricción alguna en cualquier medio, siempre que se den los créditos al autor y la fuente.
Resumen
Introducción: las lesiones aisladas del ligamento cruzado posterior (LCP) son poco frecuentes. Las lesiones tipo III sintomáticas suelen requerir manejo quirúrgico, aunque no existe consenso sobre la técnica ideal.
Objetivo: describir los resultados funcionales autorreportados en pacientes militares con lesiones crónicas aisladas del LCP grado III, tratados quirúrgicamente mediante reconstrucción con la técnica Inlay modificada de fijación tibial en el Hospital Militar Central de Bogotá D.C., Colombia.
Metodología: serie de casos retrospectiva de 21 pacientes militares con lesiones crónicas aisladas del LCP manejados quirúrgicamente entre 2013 y 2023. Se recolectaron datos sociodemográficos y clínicos a partir de la revisión de las historias clínicas. Se aplicaron las versiones validadas en español de las escalas de Lysholm y de actividad de Tegner, así como la escala visual analógica (EVA) para la valoración del dolor. Se realizó un análisis exploratorio para evaluar la asociación entre algunas variables.
Resultados: la edad promedio fue de 34,20 años (±5,70), con una mediana de tiempo entre la lesión y la cirugía de 36 meses (RIC: 61). El puntaje promedio de la escala de Lysholm fue de 87,80 (±11,40) y de la escala de actividad de Tegner de 5,20 (±2,29). La mediana de la EVA fue de 3 puntos (RIC: 2-4). El 66,66% presentó resultados excelentes o buenos en la escala de Lysholm. No se registraron complicaciones perioperatorias. Se observaron asociaciones exploratorias estadísticamente significativas entre EVA y escala de Lysholm (rho=-0,802; p=0,001). También, fueron evaluadas asociaciones exploratorias entre las escalas funcionales y el tiempo transcurrido entre la lesión y la cirugía (Lysholm: rho=0,076; Tegner: rho=0,234).
Conclusión: la técnica Inlay modificada de fijación tibial mostró resultados funcionales autorreportados favorables en pacientes militares con lesiones crónicas aisladas del LCP.
Palabras clave: Ligamento Cruzado Posterior; Reconstrucción del Ligamento Cruzado Posterior; Estado funcional (DeCS).
Abstract
Introduction: Isolated posterior cruciate ligament (PCL) injuries are uncommon. Symptomatic grade III injuries often require surgical treatment; however, there is no consensus regarding the optimal surgical technique.
Objective: To describe patient-reported functional outcomes in individuals with chronic isolated grade III PCL injuries treated with reconstruction using the modified Inlay tibial fixation technique at Hospital Militar Central, Bogotá D.C., Colombia.
Methodology: A retrospective case series including 21 military patients with chronic isolated PCL injuries who underwent surgical reconstruction between 2013 and 2023 at a referral center. Sociodemographic and clinical data were collected through a review of medical records. The Spanish-validated Lysholm and Tegner scales, as well as the visual analog scale (VAS) for pain, were administered. Descriptive statistical analyses and nonparametric tests were performed according to the nature of the variables.
Results: The mean age was 34.2 ± 5.7 years, and the median time from injury to surgery was 36 months. The mean Lysholm score was 87.8, the mean Tegner score was 5.2, and the median VAS score was 3. Overall, 66.6% of patients achieved excellent or good outcomes according to the Lysholm classification. No perioperative complications were recorded. A significant negative correlation was observed between VAS and Lysholm scores (rho=-0.802; p=0.001). Exploratory association were also evaluated between the functional outcome scores and the time from injury to surgery (Lysholm: rho=0.076; Tegner: rho=0.234).
Conclusion: The modified Inlay tibial fixation technique demonstrated favorable patient-reported functional outcomes in military patients with chronic isolated PCL injuries.
Keywords: Posterior Cruciate Ligament; Posterior Cruciate Ligament Reconstruction; Functional Status (MeSH).
Introducción
Las lesiones aisladas del ligamento cruzado posterior (LCP) son menos frecuentes que otras lesiones ligamentarias de la rodilla y representan entre el 1% y el 3% de las lesiones ligamentarias aisladas, aunque su frecuencia aumenta en el contexto de lesiones multiligamentarias.1-3 Los mecanismos de lesión más comunes corresponden a traumatismos de alta energía, como accidentes de tránsito, lesiones deportivas y caídas de altura.4,5 Las lesiones de bajo grado suelen manejarse de forma conservadora, mientras que el tratamiento quirúrgico se reserva para las lesiones de grado III sintomáticas o los casos complejos; sin embargo, no existe consenso sobre la técnica quirúrgica ideal para prevenir la laxitud residual.1-6
Entre las opciones quirúrgicas de tratamiento de las lesiones del LCP se encuentran la reconstrucción transtibial y la técnica Inlay. La técnica transtibial se ha asociado con el fenómeno denominado “curva asesina”, el cual se relaciona con la angulación aguda del injerto en su salida tibial, lo que puede generar adelgazamiento y posible falla temprana del injerto.7-10 Como alternativa, la técnica Inlay con injerto tendinoso e injerto óseo en bloque, descrita inicialmente por Jakob et al.11 y modificada posteriormente por Berg,12 permite la fijación directa en la inserción tibial del LCP mediante abordaje posterior.12-14 No obstante, dicha técnica Inlay clásica puede presentar complicaciones relacionadas con el injerto óseo en bloque, el material de fijación o la necesidad de abordajes adicionales.14
En este contexto, se ha descrito una técnica modificada de fijación tibial que emplea un autoinjerto de semitendinoso-gracilis (ST-GR), obtenido a través del mismo abordaje quirúrgico, con la elaboración de un túnel tibial de longitud parcial y fijación mediante un tornillo de interferencia biodegradable.15-18 Un estudio biomecánico ha sugerido que la técnica Inlay modificada ofrece ventajas en el control de las fuerzas de tracción del injerto y en la reducción del efecto de fricción tibial.19
La historia natural de las lesiones severas del LCP, especialmente cuando se asocian a otras lesiones ligamentarias, pueden conducir a alteraciones en la distribución de cargas articulares y cambios degenerativos a largo plazo.20 Sin embargo, la evidencia clínica sobre los resultados funcionales del tratamiento quirúrgico de lesiones aisladas crónicas del LCP en población militar activa es limitada. En este grupo, se ha reportado que hasta un tercio de los pacientes no retorna a su actividad previa y que el 12,60% puede requerir cirugía de revisión por inestabilidad persistente.21-24
De esta manera, el objetivo del presente estudio fue describir los resultados funcionales autorreportados en pacientes militares con lesiones crónicas aisladas del LCP grado III, tratados quirúrgicamente mediante reconstrucción con la técnica Inlay modificada de fijación tibial en el Hospital Militar Central de Bogotá D.C., Colombia.
Metodología
Diseño, población de estudio y muestra
El presente estudio corresponde a una serie de casos. La población estuvo conformada por pacientes militares con diagnóstico de lesión crónica aislada de grado III del LCP (≥3 meses de evolución), intervenidos quirúrgicamente mediante reconstrucción con la técnica Inlay modificada de fijación tibial entre enero de 2013 y diciembre de 2023 en el Hospital Militar Central (cuarto nivel de atención) de Bogotá D.C., Colombia (N=41).
Se incluyeron pacientes con diagnóstico de lesión crónica aislada del LCP confirmado mediante examen físico y resonancia magnética. El diagnóstico clínico se estableció mediante los siguientes criterios: traslación tibial>10mm en la prueba de cajón posterior y prueba de step-off positiva. Esta última evalúa la traslación posterior de la tibia mediante la comparación con la rodilla contralateral, con ambas rodillas en 90° de flexión, y se considera positiva cuando se observa pérdida del relieve tibial anterior, hallazgo sugestivo de insuficiencia del LCP.
Se excluyeron pacientes con lesiones multiligamentarias inestables, antecedente de cirugía en la rodilla afectada, antecedente de artrosis mecánica, artrosis generalizada, enfermedades inflamatorias sistémicas; así como pacientes que habían recibido manejo quirúrgico de la lesión en otra institución, pacientes con seguimiento menor a 12 meses y aquellos que no pudieron ser contactados para aplicar las escalas.
Técnica quirúrgica
Todos los procedimientos fueron realizados por el mismo cirujano (E.A.) mediante la técnica Inlay modificada de fijación tibial. La elección del tipo de injerto se realizó a criterio del cirujano tratante, considerando la disponibilidad de tejido, las características anatómicas y los antecedentes quirúrgicos del paciente, sin intención de establecer comparaciones entre los distintos tipos de injerto.
La técnica Inlay modificada utilizada en este estudio fue descrita previamente por Afanador et al.20 y se basa en los principios biomecánicos de la técnica tibial Inlay, descrita inicialmente por Jakob11 y desarrollada posteriormente por Berg.12 Esta consiste en realizar un abordaje posteromedial con el paciente en decúbito supino y la rodilla flexionada a 90°, lo que permite la exposición de la región posterior de la tibia a través del intervalo entre el gastrocnemio medial y los músculos isquiotibiales. Luego, se realiza un túnel tibial parcial en dirección posteroanterior para la fijación del injerto mediante un tornillo de interferencia biodegradable de apertura posterior, complementado con una fijación híbrida anterior utilizando un tornillo cortical y una arandela.
Procedimientos y variables
A partir de la revisión de las historias clínicas, se recolectó información sobre las siguientes variables: edad, lateralidad de la lesión, mecanismo de trauma, presencia de lesiones asociadas, prueba de cajón posterior, prueba de step-off, signo de la comba, duración del seguimiento, tiempo transcurrido entre la lesión y la cirugía, tipo de injerto, número de haces, diámetro del injerto, nivel de satisfacción con la cirugía, estado laboral en el seguimiento (servicio militar activo o retirado), nivel de dolor según escala visual análoga (EVA) en el último control registrado en la historia clínica del paciente y presencia de inestabilidad posoperatoria según autorreporte. El tiempo de seguimiento se calculó desde la fecha de la cirugía hasta la fecha de la última evaluación registrada. Además, la escala de rodilla de Lysholm y de actividad de Tegner fueron aplicadas durante el último control postoperatorio realizado por un médico ortopedista, efectuado en promedio a los 6,29 ± 2,47 años después del procedimiento.
La variable primaria fue el puntaje de la escala de rodilla de Lysholm, que evalúa los síntomas y la función de la rodilla mediante ocho ítems de opción múltiple. Cada opción de respuesta tiene un valor predeterminado, por lo que el puntaje total (de 0 a 100) se obtiene sumando los puntos de los 8 ítems. El puntaje se clasificó en excelente (95-100 puntos), bueno (94-84 puntos), regular (85-66 puntos) y malo (<65 puntos). Por otra parte, la escala de actividad de Tegner es un instrumento de un ítem que mide el nivel de actividad física y deportiva en una escala de 0 a 10, donde 0 corresponde a incapacidad debido a problemas de la rodilla y 10 representa la participación en deportes competitivos.
Análisis estadístico
Con respecto al análisis estadístico descriptivo, las variables cualitativas se expresaron en frecuencias absolutas y relativas; las variables cuantitativas se describieron mediante la media y la desviación estándar (DE), o la mediana y el rango intercuartílico (RIQ), según su distribución, evaluada por medio de la prueba de Shapiro-Wilk.
Para explorar asociaciones entre las variables se utilizaron pruebas o medidas no paramétricas, tales como la prueba de Kruskal-Wallis, el coeficiente de correlación de Spearman y la prueba exacta de Fisher. Se consideró un nivel de significancia estadística de p<0,05. El análisis se realizó en R Studio (versión 4.4.0).
Dado el reducido tamaño de la muestra, los resultados de los análisis inferenciales deben interpretarse con cautela debido al riesgo de error tipo II y a la limitada potencia estadística para detectar diferencias pequeñas entre los subgrupos.
Consideraciones éticas
Esta investigación siguió los principios éticos para la realización de estudios biomédicos en seres humanos establecidos en la Declaración de Helsinki25 y las normas científicas, técnicas y administrativas de investigación en salud de la resolución 8430 de 1993, emitida por el Ministerio de Salud de Colombia.26 El estudio fue aprobado por el comité de ética institucional del Hospital Militar Central mediante el acta No. 2023046 del 26 de junio de 2023.
Resultados
Se evaluaron 41 pacientes con lesión crónica aislada de grado III del LCP, de los cuales 20 fueron excluidos según los criterios de selección. En consecuencia, la muestra final incluyó 21 pacientes (Figura 1).
Pacientes con lesión crónica del LCP grado III manejados con técnica Inlay modificadaen el Hospital Militar Central de Bogotá, Colombia
N=41
Pacientes incluidos en el estudio
n=21
Pacientes excluidos (n=20) por:
- Antecedente de cirugía de rodilla (n=9)
- Manejo de la lesión en otra institución (n=5)
- Presencia de artrosis (n=3)
- Imposibilidad para ser contactados (n=3)
LCP: ligamento cruzado posterior.
Figura 1. Diagrama de flujo de selección de la muestra.
Fuente: elaboración propia.
La edad promedio fue de 34,20 años (±5,76 años) y el tiempo promedio de seguimiento fue 6,29 ± 2,47 años. La lateralidad de la lesión más común fue la rodilla izquierda (57,14%; n=12). El mecanismo de trauma más frecuente fue la caída de propia altura (47,62%, n=10), seguido de los accidentes de tránsito (28,57%, n=6). La lesión asociada más prevalente fue la lesión meniscal (33,33%, n=7). En la evaluación clínica prequirúrgica, el 76,19% de los pacientes (n=16) presentó una prueba de cajón posterior grado III; el 80,95% (n=17) una prueba de step-off positiva compatible con grado III de inestabilidad, y el 95,24% (n=20) un signo de la comba positivo (Tabla 1).
La mediana de tiempo entre la lesión y la cirugía fue 36 meses (RIC: 61 meses). El injerto más utilizado fue el autoinjerto semitendinoso-gracilis (ST-GR) (90,47%; n=19). Además, la reconstrucción del LCP se realizó con un solo haz en el 90,47% (n=19). El diámetro promedio del injerto fue 8mm (±1mm). No se registraron complicaciones perioperatorias (Tabla 1).
El 100% de los pacientes manifestó que se sentía satisfecho con el procedimiento quirúrgico. Al momento del último seguimiento postoperatorio, realizado en promedio a los 6,29 ± 2,47 años después del procedimiento, el 28,57% de los pacientes (n=6) permanecía en servicio militar activo, mientras que el 71,43% (n=15) se había retirado por cumplimiento del tiempo de servicio (Tabla 1).
En cuanto a la evaluación funcional, el puntaje promedio en la escala de rodilla de Lysholm fue 87,80 (±11,40; IC95%: 82,60-93,10). De acuerdo con la misma clasificación de Lysholm, el 66,66% de los pacientes (n=14) obtuvo resultados excelentes o buenos. El puntaje promedio de la escala de actividad de Tegner fue 5,20 (±2,29; IC95%: 4,10-6,30). La mediana de la EVA fue 3 puntos (RIC: 2-4). Por último, en cuanto a la inestabilidad subjetiva, solo el 23,81% de los pacientes (n=5) refirió presentar inestabilidad de rodilla durante la actividad física (Tabla 1).
Tabla 1. Características de los pacientes incluidos en el estudio (n=21).
|
Variable |
n (%) |
Media ± DE |
Mediana (RIQ) |
|---|---|---|---|
|
Características demográficas |
|||
|
Edad (años) |
— |
41,10 ± 7,20 |
— |
|
Rodilla derecha |
9 (43%) |
— |
— |
|
Accidente de tránsito |
6 (29%) |
— |
— |
|
Caída de propia altura |
10 (48%) |
— |
— |
|
Trauma deportivo |
1 (5%) |
— |
— |
|
Tiempo desde lesión a cirugía (meses) |
— |
— |
36 (61) |
|
Lesión condral |
4 (19%) |
— |
— |
|
Lesión meniscal |
7 (33%) |
— |
— |
|
Fractura de platillo tibial |
2 (10%) |
— |
— |
|
Sin lesiones asociadas |
4 (19%) |
— |
— |
|
Autoinjerto tibial anterior |
1 (5%) |
— |
— |
|
Autoinjerto ST-GR |
19 (90%) |
— |
— |
|
Dos haces |
2 (10%) |
— |
— |
|
Años desde la encuesta |
— |
6,29 ± 2,47 |
— |
|
Cajón posterior positivo |
1 (5%) |
— |
— |
|
Step-off positivo |
0 (0%) |
— |
— |
|
Comba positiva |
0 (0%) |
— |
— |
|
Marcadores funcionales |
|||
|
Excelente (Lysholm) |
10 (48%) |
— |
— |
|
Regular (Lysholm) |
5 (24%) |
— |
— |
|
Tegner |
— |
5,20 ± 2,30 |
— |
|
EVA |
0.5 |
— |
4 |
EVA: escala visual análoga. DE: desviación estándar. RIQ: rango intercuartílico. ST-GR: semitendinoso-gracilis.
Fuente: elaboración propia.
Análisis inferencial exploratorio
Se observó una correlación negativa y estadísticamente significativa entre la EVA y el puntaje de la escala de Lysholm (rho=-0,802; p=0,001), lo que indica que mayores niveles de dolor se asociaron con menor funcionalidad de la rodilla.
En relación con el tiempo transcurrido entre la lesión y la cirugía, se identificaron correlaciones negativas débiles con los puntajes de las escalas de Lysholm (rho=-0,076) y de Tegner (rho=-0,234), lo que sugiere una posible tendencia hacia una menor funcionalidad a medida que aumenta el tiempo transcurrido entre la lesión y la cirugía. No obstante, la magnitud de estas correlaciones fue baja.
Por otro lado, no se identificaron asociaciones estadísticamente significativas entre la presencia de lesiones asociadas y los puntajes de la EVA (p=0,4848) ni de la escala de Lysholm (p=0,5807). De igual forma, el tiempo transcurrido entre la lesión y el manejo quirúrgico no se asoció con la clasificación funcional según la escala de Lysholm (prueba de Kruskal-Wallis, p=0,4425), ni con la presencia de inestabilidad postoperatoria (prueba exacta de Fisher, p=0,7258). Asimismo, las evaluaciones funcionales no mostraron asociaciones estadísticamente significativas con la edad, ni con el mecanismo del trauma (todos los valores de p>0,05).
En este estudio, las lesiones asociadas correspondieron principalmente a lesiones meniscales y condrales (52,83%), solo el 23,81% de los pacientes refirió presentar inestabilidad subjetiva en la rodilla durante actividad física luego de la cirugía. Estos hallazgos pueden incidir en los resultados clínicos funcionales, la posibilidad de retornar a un nivel alto de actividad física y el alivio del dolor. En este sentido, diferentes estudios biomecánicos y revisiones sistemáticas han señalado que la técnica Inlay podría reducir el efecto de la denominada “curva asesina”, al evitar el cambio abrupto de dirección del injerto en su salida por el túnel tibial posterior, disminuyendo potencialmente la fricción, el riesgo de abrasión y fallo del injerto.7,10,19
De este modo, estudios previos han demostrado que la técnica Inlay con injerto óseo en bloque es biomecánicamente superior a la técnica transtibial para la reconstrucción del LCP, porque evita la fricción del injerto al salir por el túnel óseo en la parte posterior de la tibia (curva asesina) y con ello, el adelgazamiento del injerto y un fallo prematuro.24,27,28 La revisión sistemática realizada por Shin et al.,29 incluyó siete estudios con 149 pacientes tratados mediante la técnica transtibial y 148 con la técnica Inlay clásica. Los autores no encontraron diferencias significativas entre ambos grupos en los puntajes de las escalas de Lysholm y Tegner, ni en la presencia de laxitud residual. Asimismo, un estudio previo que evaluó la técnica Inlay demostró desenlaces biomecánicos favorables, lo que respalda su uso como una alternativa para abordar las limitaciones descritas con otras técnicas de reconstrucción del LCP.18
Los resultados funcionales observados en el presente estudio se reflejan en un puntaje promedio de 87,80 (±11,40) en la escala de Lysholm, similar al reportado por Song et al.,30 quienes informaron valores de 89,90±9,70 en el grupo tratado con la técnica transtibial y de 92,10±10,40 en el grupo tratado con la técnica de Inlay clásica. De igual manera, estos hallazgos son comparables con los descritos por MacGillivray et al.,31 en un estudio retrospectivo que incluyó 20 pacientes, los puntajes promedio de la escala de Lysholm fueron de 76 y 82 para las técnicas transtibial e Inlay clásica, respectivamente. En ese mismo estudio, los autores reportaron una satisfacción del 85% en el grupo tratado con la técnica transtibial y del 90% en el grupo tratado con técnica Inlay clásica. En comparación, en la presente serie todos los pacientes manifestaron satisfacción con el procedimiento realizado mediante la técnica Inlay modificada.31
En cuanto a la escala de actividad de Tegner, se obtuvo un promedio de actividad física de 5,20 (±2,29), resultados equiparables con los obtenidos por Song et al.,30 donde se encontró un rango de actividad física de 4-7 (en el grupo tratado con técnica transtibial) y de 4-8 (en el grupo tratado con la técnica Inlay clásica), reportando puntajes funcionales postoperatorios sin diferencias significativas entre técnicas.
Sin embargo, estos hallazgos deben interpretarse en el contexto del diseño del estudio. La mayoría de los estudios comparativos disponibles corresponden a diseños prospectivos o incluyen grupos control que permiten evaluar los cambios pre y postoperatorios, y realizar comparaciones directas entre técnicas quirúrgicas.28,29,31 En contraste, el presente estudio corresponde a una serie de casos retrospectiva sin grupo comparador, lo que limita la posibilidad de establecer la superioridad, equivalencia o no inferioridad de la técnica Inlay modificada frente a otras técnicas quirúrgicas.
Adicionalmente, algunos estudios incorporan mediciones instrumentales objetivas de laxitud posterior o radiografías con estrés para evaluar la estabilidad residual.22,23 En esta serie, los desenlaces examinados fueron principalmente escalas funcionales autorreportadas, lo que puede introducir sesgo de percepción y limitar la objetividad de los resultados.
Por otro lado, la recuperación funcional depende de múltiples factores. Por ello, en este estudio también se evaluó la relación entre el tiempo transcurrido desde el trauma hasta la cirugía y los puntajes obtenidos en las escalas de Lysholm (rho=-0,076) y de actividad de Tegner (rho=-0,234). Al respecto, se encontró una relación inversamente proporcional, lo que sugiere que tiempos prolongados entre la lesión y la cirugía podrían asociarse con menor funcionalidad; sin embargo, este hallazgo debe interpretarse con cautela debido al tamaño de la muestra.
En el estudio de Tucker et al.,32 realizado en 182 militares activos con rupturas del LCP sintomáticas, sometidos a reconstrucción quirúrgica con seguimiento a 19,50 meses, la tasa de complicaciones fue de 12,40%, siendo predominante en casos de lesiones multigamentarias. Las complicaciones más frecuentes fueron infección, re-ruptura, requerimiento de revisión (n=19) e imposibilidad para continuar el servicio militar. En dicho estudio, la tasa de fallo, incluyendo revisión quirúrgica y alta del servicio militar fue de 42,70%; mientras que, en el presente estudio, los resultados funcionales mostraron 100% de satisfacción con el procedimiento. Además, el amplio tiempo de seguimiento (en promedio 5 años), sugiere que la técnica podría ser una alternativa viable en este contexto clínico.
Entre las fortalezas del estudio se destacaron el seguimiento a mediano y largo plazo, la homogeneidad técnica, dado que todos los procedimientos fueron realizados por el mismo cirujano, la inclusión de una población bien definida clínicamente con lesiones aisladas de grado III y el uso de escalas funcionales validadas, complementadas con un análisis estadístico formal.
Sin embargo, el presente estudio presentó varias limitaciones. En primer lugar, el diseño retrospectivo y la ausencia de un grupo comparador impidieron establecer relaciones causales o comparar la técnica Inlay con otras técnicas quirúrgicas. En segundo lugar, el reducido tamaño de la muestra limitó la potencia estadística y aumentó el riesgo de error tipo II, por lo que el análisis de asociación tuvo un carácter exploratorio. En tercer lugar, no se dispuso de información preoperatoria sobre la funcionalidad, lo que impidió cuantificar la evolución clínica tras la cirugía. Asimismo, los desenlaces evaluados fueron principalmente autorreportados y no incluyeron mediciones instrumentales objetivas de la laxitud residual. Finalmente, el muestreo por conveniencia en una población militar específica pudo haber limitado la generalización de los hallazgos a otras poblaciones.
Conclusión
En esta serie de casos retrospectiva en población militar, la reconstrucción del LCP mediante la técnica Inlay modificada en la fijación tibial mostró resultados funcionales autorreportados favorables a mediano plazo, con un puntaje promedio de la escala de Lysholm bueno y niveles adecuados de actividad física según la escala de actividad de Tegner. La mayoría de los pacientes refirió ausencia de inestabilidad de la rodilla y todos reportaron una alta satisfacción con el procedimiento.
Estos hallazgos sugieren que la técnica Inlay modificada de fijación tibial constituye una alternativa quirúrgica viable para el manejo de lesiones crónicas aisladas grado III del LCP en pacientes con alta demanda funcional. No obstante, la ausencia de un grupo comparador, el tamaño reducido de la muestra, la falta de mediciones objetivas de laxitud y la inexistencia de datos preoperatorios, limitan la capacidad de establecer inferencias causales o comparativas. Se requieren estudios prospectivos con evaluación objetiva pre y postoperatoria para confirmar estos resultados.
Conflictos de interés
Ninguno reportado por los autores.
Financiación
Ninguna reportado por los autores.
Agradecimientos
Los autores agradecen al Hospital Militar Central de Bogotá D.C., Colombia, y a los pacientes que aceptaron participar en el estudio.
Declaración de uso de inteligencia artificial
Se utilizó ChatGPT plus como apoyo para la redacción y edición del manuscrito. Todos los contenidos fueron revisados y aprobados por los autores.
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