Nota técnica

Consideraciones técnicas para artroplastia de revisión de hombro

Technical considerations for revision shoulder arthroplasty

Valeria Cadena-De-Poortere1 Carlos Andrés Vásquez-Medina1 Daniela Gutiérrez-Zuñiga2 Mauricio Largacha1,2

1 Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de Ortopedia, Bogotá D.C., Colombia.

2 Clínica del Country, Servicio de Ortopedia y Traumatología, Bogotá D.C., Colombia.

Open access

Recibido: 11/02/2025

Aceptado: 12/11/2025

Correspondencia: Valeria Cadena-De-Poortere. Departamento de Ortopedia, Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá D.C., Colombia. Correo electrónico: valeriacadenad@javeriana.edu.co.

Cómo citar: Cadena-De-Poortere V, Vásquez-Medina CA, Gutiérrez-Zuñiga D, Largacha M. [Consideraciones técnicas para la revisión de prótesis de hombro]. Rev. colomb. ortop. traumatol. 2025;39:e579. English. doi: https://doi.org/10.58814/01208845.579

How to cite: Cadena-De-Poortere V, Vásquez-Medina CA, Gutiérrez-Zuñiga D, Largacha M. Technical considerations for revision shoulder arthroplasty. Rev. colomb. ortop. traumatol. 2025;39:e579. English. doi: https://doi.org/10.58814/01208845.579.

Copyright: ©2025 El (Los) autor(es). Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la Licencia Creative Commons Attribution 4.0 International, la cual permirte el uso, distribución y repro-ducción sin restricción alguna en cualquier medio, siempre que se den los créditos al autor y la fuente.

Resumen

La frecuencia de artroplastia de hombro ha tenido un notable incremento en las últimas décadas. A pesar del refinamiento en las técnicas quirúrgicas, las tasas de revisión se oscilan entre 3,9% y 9,9%, por lo que siguen representando un desafío técnico debido a la pérdida ósea y la deficiencia de tejidos blandos. Teniendo en cuenta lo anterior, el objetivo de este artículo es presentar las consideraciones técnicas relevantes para llevar a cabo una revisión de prótesis de hombro, prestando una atención especial a los pasos de la técnica que pueden mejorar los resultados y reducir las complicaciones en estos pacientes. Se describen estrategias para la exposición y la extracción de los componentes humeral y glenoideo, así como para el manejo de defectos óseos glenoideos y humerales, considerando las variaciones en su abordaje según su clasificación y el uso de injertos o prótesis aumentadas. Las recomendaciones proporcionadas se basan en la literatura relevante y en la experiencia clínica de los autores.

Palabras clave: Artroplastia de Reemplazo de Hombro; Cirugía de Revisión; Prótesis de Hombro (DeCS).

Abstract

In recent decades, the frequency of shoulder arthroplasty has increased markedly. Despite advances in surgical techniques, revision rates remain between 3.9% and 9.9% and continue to pose a significant technical challenge due to bone loss and soft tissue deficiency. In this context, the objective of this article is to present the technical considerations relevant to revision shoulder arthroplasty, with particular emphasis on surgical steps that may improve outcomes and reduce complications. Strategies for exposure and removal of humeral and glenoid components are described, along with approaches to the management of humeral and glenoid bone defects, taking into account variations in approach based on defect classification and the use of bone grafts or augmented prostheses. The recommendations provided herein are supported by the available literature and the authors’ clinical experience.

Keywords: Arthroplasty, Replacement, Shoulder; Revision Surgery; Shoulder Prosthesis (MeSH).

Introducción

A nivel mundial, la frecuencia de artroplastia de hombro ha experimentado un crecimiento significativo en las últimas décadas.1 Por ejemplo, de acuerdo con datos del Australian Orthopaedic Association National Joint Replacement Registry, en Australia se realizaron 4 698 de estos procedimientos en 2014, mientras que en 2024 esta cifra aumentó un 146% (11 600 procedimientos).2

A pesar de este crecimiento y de los avances en diseño protésico, la tasa de artroplastia de revisión de hombro oscila entre 3,9% y 9,9%.3 Además, el aumento de artroplastias inversas de hombro ha llevado a un mayor número de revisiones, con tasas de 10% para prótesis primarias y 16% para revisiones.4 Se ha reportado que el porcentaje acumulado de pacientes que requieren una segunda revisión de artroplastia total de hombro es 20-24% a 8 años, siendo las principales causas la inestabilidad/dislocación, el aflojamiento y la infección.5 Por otra parte, si bien la frecuencia de complicaciones de artroplastia total inversa de hombro ha disminuido con el desarrollo de nuevos implantes, las tasas todavía son altas (19-68%).4

Las revisiones de reemplazos inversos de hombro representan un desafío técnico, debido a los defectos óseos y la deficiencia de tejidos blandos resultantes tanto del procedimiento primario, como de la extracción de los componentes en la revisión.6

Teniendo en cuenta lo anterior, el objetivo de este artículo es presentar las consideraciones técnicas relevantes para llevar a cabo una revisión de prótesis de hombro, prestando una atención especial a los pasos que pueden mejorar los resultados y reducir las complicaciones. Se debe mencionar que, aunque varias de las recomendaciones y/o sugerencias aquí presentadas se basan en la literatura relevante, otras se derivan de la experiencia clínica de los autores (expertos en cirugía de reemplazo de hombro con más de 20 años conjuntos de trayectoria).

En el presente artículo, las consideraciones técnicas se abordarán en el mismo orden en el que se realiza una artroplastia de revisión de hombro: primero, la revisión del componente humeral, comenzando por el abordaje y la exposición diafisaria, seguido por la extracción de la cabeza humeral en prótesis anatómicas o la bandeja humeral en prótesis reversas; segundo, la exposición y la extracción del componente glenoideo y, por último, la extracción del vástago, la cual se realiza al final para prevenir fracturas intraoperatorias, excepto cuando es un vástago monobloque, caso en el que se deberá retirar antes de la exposición del componente glenoideo.

Consideraciones previas

Para llevar a cabo la revisión, se requieren las siguientes herramientas: separadores de Hohmann, sierra oscilante u osteótomos rectos, motor neumático con broca de diamante (Midas RexⓇ), cincel flexible, osteótomos rígidos de diferentes tamaños, martillo pesado y extractores tipo gancho.

Por otra parte, la correcta posición del paciente es fundamental para facilitar la exposición de los componentes y las maniobras necesarias durante la revisión de prótesis del hombro. A partir de nuestra experiencia, recomendamos realizar el procedimiento en la posición decúbito supino, pues permite un acceso directo mediante abordaje deltopectoral y un manejo controlado del húmero. No obstante, muchos cirujanos prefieren la posición silla de playa, la cual también ofrece una adecuada visualización del campo quirúrgico. Independientemente de la posición elegida, se debe garantizar la libre movilidad del hombro, ubicándolo por fuera del borde lateral de la mesa quirúrgica o, en el caso de las mesas quirúrgicas para hombro, desmontando el accesorio para permitir rangos de movimiento completos (flexión, extensión, abducción, aducción y rotaciones), los cuales son esenciales para la luxación del componente humeral, la exposición glenoidea y la extracción de los implantes.

Abordaje y manejo de los tejidos blandos

Se sugiere realizar la incisión superficial sobre el abordaje previo, de preferencia un abordaje deltopectoral, ya que este es extensible hacia la región diafisaria del húmero, permitiendo ampliar el abordaje para una eventual osteotomía humeral.6 Durante la separación de la piel y el tejido celular subcutáneo, se recomienda usar separadores autoestáticos para facilitar la hemostasia del plano subcutáneo. Además, es esencial proceder con extremo cuidado para evitar lesiones en las fibras musculares del deltoides y, por supuesto, para prevenir la lesión iatrogénica del nervio axilar, pues ambas estructuras son cruciales para el correcto funcionamiento de la nueva prótesis.

Durante la disección de los tejidos blandos, es probable encontrar una cantidad considerable de fibrosis y una anatomía distorsionada. Por lo tanto, resulta fundamental tener en cuenta que el principal punto de referencia es la coracoides, la cual ayudará a identificar el tendón conjunto y así mantener la disección lateral a este.6,7 Se deben liberar las adherencias subacromiales, subdeltoideas y subcoracoideas. Además, para lograr una exposición humeral progresiva, se sugiere realizar cortes con electrocauterio de distal a proximal, comenzando en el punto medio de la diáfisis proximal del húmero y avanzando de manera ascendente hasta llegar al músculo subescapular, el cual se debe desinsertar, aunque en el contexto de una cirugía de revisión este suele estar no viable, permitiendo un acceso más directo. Cuando existe una reparación previa, se retiran las suturas y se accede a través de la cicatriz para lograr una visualización segura de los componentes. Durante este proceso, se recomienda utilizar separadores de Hohmann en el siguiente orden: primero, entre el deltoides y la diáfisis humeral; segundo, en el cuello quirúrgico del húmero para asegurar una completa liberación de la cápsula inferior; tercero, debajo del ligamento coracoacromial, y cuarto, entre la cabeza humeral y el componente glenoideo (Figura 1). Este abordaje garantiza una exposición adecuada del componente humeral, dado que es común desviarse medialmente al tendón conjunto debido a la distorsión anatómica, lo que podría comprometer estructuras nerviosas y vasculares.

Figura 1. Abordaje y exposición del húmero.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

Extracción del componente humeral

Luego de completar la exposición del componente humeral, se realiza una maniobra de rotación externa, extensión y aducción del brazo para lograr la luxación del componente humeral. En el caso de una prótesis anatómica o una prótesis reversa con vástago modular, se retira la cabeza o la copa de la prótesis utilizando un impactor de manera que, una vez disociada, se exponga la región proximal de la tuberosidad deltoidea. Esta última se encuentra adherida a la metáfisis humeral, presentando una formación ósea circunferencial y una fijación sólida al calcar.

Exposición y extracción del componente glenoideo

Para exponer el componente glenoideo, primero se debe posicionar el brazo en abducción y ligeramente flexionado sobre el soporte lateral de la mesa. Luego, se inserta un separador de Hohmann en el borde posterosuperior de la cavidad glenoidea, otro separador en el borde anterosuperior y otro en el borde anteroinferior. Finalmente, se ubica un separador de Kölbel en el borde posteroinferior de dicha cavidad (Figura 2). Esta disposición de los separadores permite una visualización completa del componente glenoideo y de la cavidad glenoidea.

A

B

Figura 2. Exposición del componente glenoideo. A. Prótesis anatómica. B. Prótesis reversa.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

Cuando el componente glenoideo está flojo, suele ser suficiente introducir cuidadosamente un disector o un separador de Hohmann entre la superficie ósea y el implante; una vez posicionado, se ejerce fuerza de manera controlada sobre este instrumento (simulando una palanca) para separar progresivamente el componente glenoideo del hueso, liberando sus interfaces de fijación hasta completar su extracción atraumática (Figura 3).

Figura 3. Extracción de componente glenoideo de polietileno flojo con ayuda de separador de Hoffman.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

En cambio, si el componente glenoideo es de polietileno y está firmemente adherido, debe separarse del hueso debe realizarse usando un cincel flexible, procurando conservar la mayor cantidad posible de hueso. Una vez expuestas las clavijas, con el cincel se realiza un corte en la base de estas; luego, se retira el componente y se extraen los restos de polietileno de los orificios con la broca del motor neumático (Figura 4).

Figura 4. Extracción de clavijas de polietileno con motor neumático.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

En el caso de un componente glenoideo metálico o una placa base de una prótesis reversa, se retiran los tornillos corticales y se separa la interfaz hueso-implante con un cincel hasta extraerlo. Aunque se debe procurar que durante la extracción del componente glenoideo la pérdida ósea sea mínima, esta suele ser mayor en componentes en los componentes metálicos que en los de polietileno6 (Figura 5).

Figura 5. Inserto de polietileno con desgaste inferomedial y placa base con remanente óseo.

Fuente: imagen obtenida durante la práctica clínica de los autores.

Extracción del vástago humeral

Para la extracción del vástago humeral, se recomienda iniciar con la separación de la interfaz hueso-implante utilizando un motor neumático equipado con una broca corta de metal. Esto implica la creación de un surco que permita disgregar el vástago de la metáfisis del húmero (Figura 6). Luego, se completa la liberación del tercio proximal del vástago usando cinceles delgados flexibles que se adapten a la ruta del vástago, facilitando el aflojamiento del componente6 (Figura 7). Finalmente, se impacta el componente hacia proximal con una herramienta de extracción suministrada por el fabricante de la prótesis para completar la extracción del vástago humeral (Figura 8A). Si no se cuenta con esta herramienta o si el vástago no posee un collar, es posible crear un surco horizontal en el vástago y, luego, impactar a el componente con un impactor que se ajuste al surco previamente creado4,6 (Figura 8B). Según los resultados de Kang et al.,8 el uso de solo esta maniobra permitió la extracción del vástago humeral en el 98,6% de las 288 artroplastias de revisión de hombro realizadas entre 2010 y 2018 en un centro médico de tercer nivel de atención en Estados Unidos.

Figura 6. Uso de motor neumático con broca corta de metal para realizar surco en la interfaz hueso-implante.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

A

B

Figura 7. Estrategias para extracción del vástago humeral. A. Cincel flexible. B. Uso de cincel flexible.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

A

B

Figura 8. Estrategias para extracción del vástago humeral. A. Uso de herramienta de extracción proporcionada por el fabricante de la prótesis. B. Uso de impactor.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

Cuando no sea posible aflojar el vástago con las estrategias descritas previamente, se deben realizar osteotomías humerales con una sierra oscilante. Si bien se han descrito varias técnicas de osteotomías humerales controladas para la extracción de vástagos humerales,9-11 se sugiere iniciar con una osteotomía longitudinal lateral al surco bicipital, desde la tuberosidad mayor del húmero hasta aproximadamente un centímetro distal a la punta del vástago. Este corte debe ser profundo, atravesando tanto el hueso como el cemento (si es una prótesis cementada) hasta llegar al metal, aumentando progresivamente la brecha10,12 y aplicando presión en la interfaz hueso-implante con la ayuda de un osteótomo (Figuras 9 y 10). En el caso de vástagos no cementados, cuya fijación es predominantemente metafisaria, la osteotomía no requiere extenderse hasta la punta del implante, ya que limitarse a un nivel proximal, por encima de la inserción del pectoral mayor, suele ser suficiente para liberar el componente humeral. Por lo general, se experimenta una sensación de “pop”, lo cual sugiere la ruptura de la interfaz hueso-implante. A continuación, se intenta extraer el vástago humeral con el extractor y el impactor.

Figura 9. Osteotomía humeral longitudinal.

Fuente: elaboración propia.

Figura 10. Osteotomía humeral longitudinal.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

Si es necesario, esta osteotomía se puede convertir en una ventana rectangular, comenzando con un corte horizontal tres centímetros por debajo del borde superior del húmero para conservar la tuberosidad mayor. El corte vertical se realiza hacia medial a un centímetro del corte inicial, de modo que las caras superior e inferior de la inserción del pectoral mayor se separan del hueso y la porción central del pectoral mayor se deja unida al fragmento óseo para evitar su desvascularización.12 Esta ventana anterior permitirá acceder al segmento anteromedial y anterolateral de la prótesis con el cincel, facilitando el aflojamiento del vástago humeral (Figuras 11 y 12).

Figura 11. Transformación de una osteotomía humeral en una ventana rectangular anterior.

Fuente: elaboración propia.

Figura 12. Transformación de una osteotomía humeral en una ventana rectangular anterior.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores.

Tratamiento de defectos de la cavidad glenoidea

El manejo de los defectos óseos de la cavidad glenoidea representa un desafío significativo en la artroplastia de revisión de hombro. Se han propuesto diversas estrategias para la reconstrucción de esta cavidad con resultados variables en pacientes llevados a artroplastia de revisión de hombro.13 Si bien la planificación preoperatoria con tomografía computarizada ayuda a predecir la cantidad y la ubicación de la pérdida ósea en la cavidad glenoidea, la evaluación intraoperatoria permite caracterizar de manera más precisa esta pérdida tras la extracción del implante y el desbridamiento del tejido fibroso.6,14

La clasificación de Seebauer-Gupta es una herramienta útil para cuantificar los defectos óseos de la cavidad glenoidea.15 Esta describe los defectos como céntricos (tipos C1-4 según la profundidad) o excéntricos (tipos E1-4 dependiendo del tamaño) y su ubicación (posterior, anterior, inferior o superior), proporcionando un algoritmo de tratamiento acorde con las características del defecto.15

Para los defectos centrales menores (C1 y C2), se recomienda usar injerto autólogo de hueso esponjoso o cuñas de hueso corticoesponjoso recolectadas de la cabeza humeral o la cresta ilíaca, con fijación de la placa base mediante una clavija convencional de 25mm.15 En los defectos centrales avanzados (C2 y C3 menor), se realiza un fresado suave en el anillo periférico del hueso cortical para preservar la placa del hueso subcondral, seguido por curetaje del defecto, con el fin de obtener hueso sangrante, y aplicación de injerto autólogo de hueso esponjoso.15 Por último, los defectos céntricos cavitarios (C3 avanzado y C4), los cuales son grandes y tienen una calidad ósea periférica pobre, requieren injertos compuestos.15

Por otro lado, para tratar los defectos periféricos (excéntricos menores: E1 y E2) que presentan asimetría superior o posterior y requieren correcciones menores de 15 grados, se puede optar por el fresado (preservando la placa del hueso subcondral), el cual permite obtener una superficie plana apta para implantar la placa base. Por el contrario, en los defectos periféricos más extensos o angulados (E2, E3 y E4) es necesario usar injertos óseos estructurales como el autoinjerto de cresta ilíaca o el aloinjerto de cabeza femoral, o en algunos casos placa base glenoidea aumentada.15,16 En estos casos, la fijación de la placa base glenoidea depende de la adecuada fijación en la cavidad glenoidea nativa, por lo que el uso de software de planificación quirúrgica puede ser útil para determinar el punto óptimo de fijación.17

Tratamiento de defectos humerales

En el manejo de los defectos óseos humerales, la variabilidad de los patrones de pérdida ósea representa un reto importante para la selección del implante y de una estrategia quirúrgica óptima. En este sentido, realizar una evaluación preoperatoria exhaustiva resulta fundamental para determinar con precisión la extensión y la naturaleza de la pérdida ósea.4

Aunque no se ha estandarizado una clasificación de la pérdida ósea humeral, Chalmers et al.18 propusieron un sistema que se centra en la localización del defecto óseo, ya sea epifisiaria, metadiafisaria o diafisaria, mientras que McLendon et al.19 dividen la pérdida ósea según el tamaño (defectos <5cm y ≥5cm).20

Debido a los problemas asociados con el uso de injertos, tales como el incremento de los costos, la prolongación del tiempo quirúrgico y el riesgo de infección, cuando la pérdida ósea es <5 cm se recomienda usar vástagos largos sin injerto óseo; esto no implica un aumento significativo de la inestabilidad relacionada con la pérdida ósea humeral proximal21 (Figura 13). En estos casos, resulta pertinente dejar que el vástago sobresalga la cantidad necesaria dependiendo del defecto y reforzarlo con cemento óseo para incrementar su estabilidad (Figura 13).

Figura 13. Defecto humeral <5cm. Se ajustó la altura del vástago y el defecto se rellenó con cemento óseo.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores

Por otro lado, cuando la pérdida ósea es >5cm, autores como Cox et al.22 han recomendado el uso de prótesis aumentadas con aloinjerto, ya que sus principales ventajas son la integración del injerto y la preservación ósea en caso de que se requiera una nueva artroplastia de revisión (Figura 14). Sin embargo, estas técnicas pueden tener limitaciones como la necesidad de una fijación adicional del aloinjerto y su frecuente reabsorción.23,24

Figura 14. Prótesis aumentada (laja de cortical) para manejo de defecto humeral.

Fuente: imagen obtenida durante la práctica clínica de los autores.

El reemplazo de hombro con endoprótesis fue diseñado originalmente para la reconstrucción posterior a cirugía de salvamento de extremidades.21 En este sentido, aunque la mayoría de la evidencia disponible proviene de estudios en pacientes oncológicos llevados a cirugía de salvamento, la endoprótesis es una opción para el manejo de pérdida ósea humeral en la cirugía de revisión de artroplastia total inversa de hombro;21,24 de hecho, una de sus ventajas sobre las prótesis aumentadas con injerto es que no requiere integración ósea (Figura 15).

A

B

Figura 15. Manejo de defecto humeral >5cm A. Manejo con endoprótesis B. Manejo con aloinjerto.

Fuente: imágenes obtenidas durante la práctica clínica de los autores

Discusión

La revisión de prótesis de hombro continúa siendo un procedimiento técnicamente demandante debido a la distorsión anatómica, la pérdida ósea y la alteración de los tejidos blandos.6 En la literatura se ha reportado que los resultados de este procedimiento dependen de la calidad de la exposición, la secuencia de extracción de los componentes y la reconstrucción de los defectos óseos.4,6 En este sentido, en este artículo se destacan maniobras específicas que optimizan cada una de las fases de artroplastia de revisión de hombro, en línea con las recomendaciones reportadas en la literatura y la experiencia clínica de los autores.

En relación con la exposición quirúrgica, algunos autores han enfatizado en la importancia del abordaje deltopectoral extensible, la liberación sistemática de adherencias y la identificación precisa de la coracoides como referencia anatómica para evitar lesiones neurovasculares.6,7 En concordancia con lo anterior y con base en la experiencia clínica de los autores, el abordaje progresivo del subescapular, que a menudo se encuentra no viable en pacientes llevados a artroplastia de revisión de hombro, y la colocación secuencial de separadores de Hohmann permiten una visualización amplia del húmero y de la cavidad glenoidea, disminuyendo el riesgo de complicaciones durante la disección.

Con respecto a la extracción de los componentes, se ha reportado una tasa de fracturas intraoperatorias del 13,6% en cirugías de revisión de prótesis de hombro, especialmente durante la remoción del vástago humeral.25 Los resultados de un estudio europeo unicéntrico reciente refuerzan esta complejidad, pues se encontró que 32,3% de los pacientes llevados a revisión del vástago humeral de una artroplastia de hombro requirieron osteotomía humeral o presentaron fractura iatrogénica durante la extracción del vástago.25 Además, en dicho estudio los factores que se asociaron con dificultades durante la extracción del vástago incluyeron infección crónica, presencia de vástagos largos y uso de vástagos cementados.26 Esta evidencia coincide con lo observado en nuestra experiencia clínica, donde la extracción del vástago constituye el paso más desafiante y con frecuencia juega un rol decisivo en la morbilidad intraoperatoria. En este artículo, se presentaron las siguientes maniobras: creación de un surco con broca metálica, uso de cinceles flexibles y realización de osteotomías controladas descritas por Taylor et al.9 Van Thiel et al.10 y Johnston et al11. En vástagos no cementados, lo evidenciado en nuestra experiencia clínica respalda lo propuesto por Sahota et al.,12 quienes limitan la osteotomía a la región metafisaria proximal cuando la fijación es puramente metafisaria.

Finalmente, el manejo de los defectos glenoideos y humerales es determinante para el resultado de la cirugía de revisión. La clasificación de Seebauer-Gupta y las estrategias derivadas de esta han mostrado ser útiles para guiar la reconstrucción con injertos autólogos, injertos estructurales o placas base aumentadas.12-16 Por lo anterior, en el presente artículo se recomendó el uso de injertos compuestos para defectos cavitarios avanzados y la aplicación de vástagos largos o reconstrucciones con aloinjerto para defectos humerales >5cm, en concordancia con lo reportado por Chalmers et al.,18 Cox et al.,22 y Krueger et al.,21 quienes describen resultados favorables en casos complejos.

Conclusiones

La revisión de prótesis de hombro exige una planificación meticulosa, la exposición cuidadosa de los tejidos blandos y la extracción controlada de los componentes humeral y glenoideo. En este artículo, se describen técnicas que permiten optimizar la preservación ósea, disminuir el riesgo de fracturas intraoperatorias y facilitar la reconstrucción. El adecuado abordaje de los defectos glenoideos y humerales (según su clasificación, tamaño y localización) es determinante para lograr una fijación estable y un resultado funcional satisfactorio. Estas consideraciones técnicas constituyen una guía práctica para mejorar la seguridad y la eficacia de la artroplastia de revisión del hombro.

Conflictos de interés

Ninguno declarado por los autores.

Financiación

Ninguna declarada por los autores.

Agradecimientos

Ninguno declarado por los autores.

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