Investigación original
Resultados a un año de seguimiento del tratamiento quirúrgico de fracturas de radio distal en un hospital universitario en Bogotá, Colombia
Outcomes at one-year follow-up of surgical treatment for distal radius fractures in a university hospital in Bogotá, Colombia
Natalia Olmos-Muskus1
Camila Ordóñez-Reyes2
Raúl Ernesto Gónzalez-Chávez3
Julián Saíz-Guzmán4
Nazly Carrillo-Villamizar5
Daniel Gómez6
Bárbara Gómez-Eslava7
Francisco Aguilar Sierra1
Luis Alejandro García-González1
1 Hospital Universitario San Ignacio, Servicio de Ortopedia, Bogotá D.C., Colombia.
2 Universidad El Bosque, Facultad de Medicina, Especialización en Ortopedia y Traumatología, Bogotá D.C., Colombia.
3 Clinica IMAT Oncomédica Auna, Servicio de Cirugía de Miembro Superior, Montería, Colombia.
4 Centro de Ortopedia y Rehabilitación Ortovital Integral S.A.S., Servicio de Cirugía de Miembro Superior, Barranquilla, Colombia.
5 Hospital Serena del Mar, Especialidad en Cirugía de Mano y Microcirugía, Cartagena. Colombia.
6 Clínica Sagrada Familia, Servicio de Traumatología y Ortopedia, Armenia, Colombia.
9 Boston Children´s Hospital, Department of Neurobiology, F.M Kirby Neurobiology Center, Boston, MA, Estados Unidos.
Open access
Recibido: 29/01/2024
Aceptado: 11/03/2025
Correspondencia: Natalia Olmos-Muskus. Servicio de Ortopedia, Hospital Universitario San Ignacio. Bogotá D.C., Colombia. Correo electrónico: natalia-olmos@javeriana.edu.co.
Cómo citar: Olmos-Muskus N, Ordóñez-Reyes C, González-Chávez RE, Saíz-Guzmán, Carrillo-Villamizar N, Gómez D, et al. [Resultados a un año de seguimiento del tratamiento quirúrgico de fracturas de radio distal en un hospital universitario en Bogotá, Colombia]. Rev Col Or Tra. 2025;39:e502. English. doi: https://doi.org/10.58814/01208845.502
How to cite: Olmos-Muskus N, Ordóñez-Reyes C, González-Chávez RE, Saíz-Guzmán, Carrillo-Villamizar N, Gómez D, et al. Outcomes at one-year follow-up of surgical treatment for distal radius fractures in a university hospital in Bogotá, Colombia. Rev Col Or Tra. 2025;39:e502. English. doi: https://doi.org/10.58814/01208845.502
Copyright: ©2025 Sociedad Colombiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la Licencia Creative Commons Attribution 4.0 International, la cual permirte el uso, distribución y reproducción sin restricción alguna en cualquier medio, siempre que se den los créditos al autor y la fuente.
Resumen
Introducción. Las fracturas de radio distal son las fracturas más frecuentes en adultos. A pesar de que existe controversia sobre cuál es el tratamiento más apropiado, el manejo quirúrgico ha aumentado en los últimos años.
Objetivos. Describir las características sociodemográficas, clínicas y radiográficas de pacientes con fractura de radio distal que recibieron manejo quirúrgico en un hospital universitario de Bogotá (Colombia), analizar los resultados del tratamiento a los 6 y 12 meses de seguimiento y determinar las variables asociadas con los resultados funcionales.
Metodología. Estudio de cohorte longitudinal. Se incluyeron pacientes mayores de 18 años con fracturas de radio distal que recibieron manejo quirúrgico en un hospital universitario de Bogotá entre mayo del 2020 y junio del 2021. Se registraron variables sociodemográficas, clínicas y radiográficas en el primer control postoperatorio y en los seguimientos a los 6 y 12 meses. Se realizó un análisis bivariado para explorar asociaciones entre las variables consideradas y los desenlaces funcionales según la escala QuickDASH.
Resultados. Se incluyeron 78 pacientes, de los cuales 37,2% tenían fracturas 2R3A; 24,4% 2R3B, y 38,5%, 2R3C según la clasificación AO. La estabilización se hizo mediante placa palmar en 81% de los casos y mediante fijación percutánea en 9%. Se observaron mejorías significativas en el arco de movimiento activo total (TAM, por su sigla en inglés) de la muñeca fracturada y en los desenlaces funcionales medidos con las escalas PRWE y QuickDASH al comparar los resultados a los 6 y 12 meses (p<0,05). Los pacientes con fractura del lado dominante y arco de TAM <160º presentaron diferencias significativas en el puntaje QuickDASH a los 6 meses de seguimiento; sin embargo, las diferencias no fueron significativas a los 12 meses. No se observaron diferencias significativas en el resto de variables analizadas. La incidencia de complicaciones fue baja. Se obtuvo una correlación positiva entre las puntuaciones obtenidas en las escalas QuickDASH y PRWE tanto a los 6 (R=0,818, p<0,001) como a los 12 meses (R=0,856, p<0,001).
Conclusiones. Durante el seguimiento se observó una mejoría significativa en términos de funcionalidad y arcos de movilidad. El compromiso del lado dominante y la disminución del arco de TAM se identificaron como variables que afectan los desenlaces funcionales durante los primeros seis meses. La tasa de complicaciones fue baja.
Palabras clave: Fracturas de Radio; Fracturas de la Muñeca; Epidemiología; Procedimientos Ortopédicos (DeCS).
Abstract
Introduction: Distal radius fractures are the most common type of fractures found in adults. Although there is still a debate about the most appropriate treatment, surgery has been increasingly used in recent years.
Objective: To describe the sociodemographic, clinical, and radiological characteristics of patients with distal radius fractures who underwent surgery in a university hospital in Bogotá (Colombia), to analyze the outcomes of treatment at 6 and 12 months of follow-up, and to determine the variables associated with functional outcomes.
Methodology: Longitudinal cohort study. Patients over 18 years of age with distal radius fractures who underwent surgery at a university hospital in Bogotá between May 2020 and June 2021 were included. Sociodemographic, clinical, and radiological variables were collected at the first postoperative follow-up and at 6- and 12-month follow-ups. A bivariate analysis was performed to explore associations between the variables considered and functional outcomes using the QuickDASH score.
Results: A total of 78 patients were included, of whom 37.2% had 2R3A fractures, 24.4% had 2R3B fractures, and 38.5% had 2R3C fractures as per the AO classification. Stabilization was achieved by means of a palmar plate in 81% of the cases and via percutaneous pinning in 9% of the cases. Significant improvement was observed in total active motion (TAM) of the fractured wrist and in the functional outcomes measured with the PRWE and QuickDASH scores when comparing the results at 6 and 12 months (p<0.05). Patients with dominant side fracture and TAM <160º showed significant differences in the QuickDASH score at 6 months follow-up; however, the differences were not significant at 12 months. No significant differences were observed in the remaining variables analyzed. The incidence of complications was low. There was a positive correlation between the scores obtained in the QuickDASH and PRWE scores both at 6 (R=0.818, p<0.001) and 12 months (R=0.856, p<0.001).
Conclusions: Significant improvement in terms of functionality and arcs of motion was observed during follow-up. Dominant side involvement and decreased TAM were identified as variables affecting functional outcomes during the first six months. The complication rate was low.
Keywords: Radius Fractures; Wrist Fractures; Epidemiology; Orthopedic Procedures (MeSH).
Introducción
Las fracturas de radio distal son las fracturas más frecuentes en adultos, con tasas de incidencia que varían entre 16% y 17%.1,2 En los últimos años se ha reportado un incremento significativo de estas fracturas asociado al aumento de la expectativa de vida, del nivel de actividad física en población de edad avanzada y de la incidencia de osteoporosis.3,4.
El manejo quirúrgico de las fracturas de radio distal ha aumentado en los últimos años5-7 a pesar que múltiples estudios han reportado diferencias mínimas y sin importancia clínica en términos de funcionalidad y de alineación radiográfica en comparación con el manejo conservador,8-12 predominantemente en adultos mayores y en fracturas extra articulares.13-15 En este sentido, aún hay controversia sobre cuál es el manejo más apropiado de estas fracturas, y la elección del tratamiento se ha visto influenciada principalmente por la edad y la localización geográfica del paciente.16,17
Los objetivos del presente estudio fueron describir las características sociodemográficas, clínicas y radiográficas de pacientes con fractura de radio distal que recibieron manejo quirúrgico en un hospital universitario de Bogotá (Colombia), analizar los resultados del tratamiento a los 6 y 12 meses de seguimiento y determinar las variables asociadas con los resultados funcionales.
Metodología
Tipo y población de estudio
Estudio de cohorte longitudinal. Se incluyeron pacientes mayores de 18 años con fracturas de radio distal que recibieron manejo quirúrgico en un hospital universitario de Bogotá entre mayo del 2020 y junio del 2021. No se realizó un cálculo formal de muestra dada la frecuencia de presentación de estas fracturas en la institución; en su lugar, se determinó un tiempo de reclutamiento de un año. Se excluyeron los pacientes que recibieron manejo extrainstitucional (conservador o quirúrgico).
Procedimientos
Los pacientes fueron reclutados en el primer control postoperatorio. En una base de datos previamente diseñada en el programa REDcap se registró la siguiente información para cada paciente: edad, género, talla, peso, índice de masa corporal (IMC), ocupación, presencia de comorbilidades, dominancia, lateralidad de la fractura, mecanismo del trauma. También se documentaron las siguientes características radiográficas: fractura de la estiloides cubital, lesiones asociadas, clasificación AO/ASIF18 inclinación radial, altura radial, inclinación palmar, varianza cubital y presencia de escalón y brecha articulares.
La densidad mineral ósea se estimó con la aplicación móvil BoneGauge, la cual utiliza la relación del grosor de la cortical del segundo metacarpiano medida en radiografías19,20 para obtener, mediante una fórmula matemática, un valor porcentual que clasifica a los pacientes como normales (>60%), osteopénicos (50-60%) y osteoporóticos <50%.
Adicionalmente, se registró el tiempo desde el momento del trauma hasta la fecha de la cirugía, así como el método de fijación utilizado.
Los desenlaces se evaluaron a los 6 y a los 12 meses usando las versiones validadas al español de las escalas funcionales shortened disabilities of the arm, shoulder and hand questionaire (QuickDASH)21 y Patient-Rated Wrist Evaluation (PRWE).22
Los arcos de movilidad, medidos con un goniómetro, se expresan en términos de movimiento activo total (TAM, por su sigla en inglés), que corresponde a la suma de las siguientes medidas: arco de flexión, extensión, desviación cubital y desviación radial. La movilidad y sensibilidad de los dedos se evaluaron mediante la distancia al pliegue palmar distal y la discriminación sensitiva estática de dos puntos, respectivamente. La fuerza del puño se midió con un dinamómetro (Jammar®).
Durante el periodo de seguimiento se registró la incidencia de complicaciones, el número de sesiones de terapia física y el tiempo de incapacidad.
Análisis estadístico
Los datos obtenidos fueron organizados en una matriz de Microsoft Excel con acceso restringido para los investigadores del estudio. Los datos se describen usando frecuencias absolutas y porcentajes para las variables categóricas y medias y desviaciones estándar (DE) o medianas y rangos intercuartílicos (RIC) para las continuas según su distribución (prueba de Shapiro Wilk).23
La correlación entre las puntuaciones PRWE y QuickDASH a los 6 y 12 meses fue evaluada mediante el coeficiente de correlación de Pearson.
Las diferencias en los resultados a 6 y 12 meses se evaluaron con la prueba t de student o la prueba de los rangos con signo de Wilcoxon según la distribución de los datos.
Se realizó otro análisis bivariado para explorar asociaciones entre las variables evaluadas (género, edad, IMC, ocupación, dominancia, fractura del cubito, mecanismo del trauma, tipo de cirugía, tiempo de latencia, calidad ósea, arco de TAM de la muñeca fracturada) y los desenlaces funcionales medidos con la escala QuickDASH. Para este análisis se usaron la prueba t de Student o la prueba U de Mann-Withney según lo descrito previamente; en los casos que se evaluó la asociación entre más de 2 grupos de datos, se utilizó un ANOVA.
Finalmente, se realizó un análisis anidado para comparar los resultados funcionales medidos con la escala QuickDASH a los 6 y a los 12 meses entre los pacientes en los que se realizó reducción cerrada y fijación percutánea (RCFP) con clavos Kirschner y aquellos sometidos a reducción abierta y fijación interna (RAFI) con placa palmar. Los pacientes se aparearon por edad, sexo y tipo de fractura para un análisis 1:2 de 18 pacientes (6 RCFP y 12 RAFI).
Consideraciones éticas
El estudio siguió los principios éticos para la investigación biomédica en seres humanos establecidos en la declaración de Helsinki24 y las normas científicas, técnicas y administrativas para la investigación en salud de la Resolución 8340 de 1993 del Ministerio de Salud de Colombia.25 Además, fue aprobado por el comité de investigaciones y ética institucional del hospital (Acta No. FM-CIE -0794-19 – 2019/243) y se obtuvo el consentimiento informado firmado de todos los participantes.
Resultados
Se incluyeron en total 78 pacientes: 56 (71,79%) y 51 (65,38%) con datos de seguimiento a 6 meses y 12 meses, respectivamente.
La mediana de edad de los pacientes fue 55 años (RIC: 30,5). Las fracturas fueron más frecuentes en mujeres (60,25%) y en los participantes sin trabajo o con trabajos que no implican actividad manual (42,30%). Además, 47,43% (n=37) de los pacientes tenían comorbilidades (Tabla1).
Las fracturas fueron más frecuentes en la muñeca izquierda (52,56%). El mecanismo de trauma de baja energía fue más común (51,9%) y 94,9% de las fracturas fueron cerradas. Según la clasificación AO, las fracturas 2R3C fueron las más comunes.
La fractura de la estiloides cubital se observó en 44,87% (n=35) de los casos, siendo 2U3A1 la más frecuente (84,37%). Se identificaron lesiones asociadas en 6 pacientes (7,69%) (Tabla 1).
Tabla 1. Características sociodemográficas.
|
Variables |
n (%) |
|
|---|---|---|
|
Edad |
Mujeres |
63 (RIC 19,5)* |
|
Hombres |
40 (RIC 29)* |
|
|
Total |
55 (RIC 30,5)* |
|
|
Género |
Femenino |
47 (60,25%) |
|
Masculino |
31 (39,74%) |
|
|
IMC |
Mujeres |
25,20 (RIC 6,77)* |
|
Hombres |
23,15 (RIC 4,16)* |
|
|
Total |
23,15 (RIC 6,00)* |
|
|
Comorbilidades |
Hipertensión arterial |
9 (11,53%) |
|
Hipotiroidismo |
5 (6,5%) |
|
|
Osteoporosis diagnosticada |
4 (5,2%) |
|
|
Diabetes mellitus |
3 (3,9%) |
|
|
Migraña |
3 (3,9%) |
|
|
Enfermedad ácido péptica |
2 (2,56%) |
|
|
Cáncer de seno |
2 (2,56%) |
|
|
Parkinson |
2 (2,56%) |
|
|
VIH |
2 (2,56%) |
|
|
Sjogren |
2 (2,56%) |
|
|
Artritis reumatoide |
1 (1,3%) |
|
|
Enfermedad renal crónica |
1 (1,3%) |
|
|
Gota |
1(1,3%) |
|
|
Ocupación |
No trabajo o trabajo sin actividad manual |
33 (42,30%) |
|
Trabajo de oficina pesado o manual ligero |
29 (37,17%) |
|
|
Trabajo manual pesado |
15 (19,23%) |
|
|
No respuesta |
1 (1,28%) |
|
|
Lado fracturado |
Derecho |
36 (46,15%) |
|
Izquierdo |
41 (52,56%) |
|
|
Bilateral |
1 (1,28%) |
|
|
Mecanismo del trauma |
De baja energía (caída al mismo nivel) |
40 (51,28%) |
|
De alta energía |
38 (48,71%) |
|
|
Clasificación AO fractura de radio distal |
2R3A |
29 (37,17%) |
|
2R3B |
19 (24,35%) |
|
|
R3C |
30 (38,46%) |
|
|
Fractura de la estiloides cubital |
Sí |
35 (44,87%) |
|
No |
43 (55,12%) |
|
|
Lesiones asociadas |
Fractura del escafoides |
2 (2,56%) |
|
Fractura de la cabeza del radio |
1 (1,28%) |
|
|
Lesión del complejo fibrocartílago triangular |
1 (1,28%) |
|
|
Fractura diafisaria del húmero |
1 (1,28%) |
|
|
Fractura de la base de la falange media del índice |
1 (1,28%) |
|
|
Ninguna |
37 (47,43%) |
|
|
Clasificación AO de lafractura de la estiloides cúbital |
2U3A |
32 (91,7%) |
|
2U3A1 |
27 (84,37%) |
|
|
2U3A2 |
5 (15,62%) |
|
|
2U3B |
3 (8,3%) |
|
* Los datos se presentan en medianas y rango intercuartílicos.
Fuente: elaboración propia.
El porcentaje promedio de densidad mineral ósea al ingreso al estudio fue de 58,17%. Además, 41,02%, 37,17%, y 21,79% de los pacientes tenía una densidad mineral ósea normal, osteopenia y osteoporosis, respectivamente.
En cuanto a las características radiográficas iniciales, la inclinación radial promedio y la altura radial promedio fueron 14,12° y 5,80mmen las fracturas extraarticulares (AO:2R3A). En las fracturas de vértice palmar e inclinación dorsal se observó una inclinación palmar promedio de -25,87°, mientras que en las fracturas con vértice dorsal e inclinación palmar, la inclinación palmar promedio fue 13,77°. La varianza cubital fue positiva, neutra y negativa en 65,51%, 20,68% y 13,79% de los pacientes, respectivamente.
La inclinación radial promedio y la altura radial promedio fueron 13,50° y 6,98mm en las fracturas articulares (AO: 2R3B y 2R3C. En las fracturas de vértice palmar e inclinación dorsal, la inclinación palmar promedio fue -19,28°, mientras que en las fracturas con vértice dorsal e inclinación palmar, fue 13,42°. La varianza cubital fue positiva, neutra y negativa en 46,80%, 31,91% y 21,27% de los pacientes, respectivamente. Además, 55,31% de estos pacientes tenían escalón articular (promedio: 2,04mm), y 78,72%, brecha articular (promedio: 2,41mm).
El tiempo promedio entre el momento de la fractura y la cirugía fue 12 días (DE=20,7). La técnica quirúrgica más frecuente fue RAFI con placa palmar (n=63, 80,78%), seguida de RCFP con clavos Kirschner (n=7, 8,97%), fijación con tornillos canulados (n=5, 6,41%), doble abordaje con placa palmar y dorsal (n=2, 2,56%) y fijación con placa de fragmentos específicos (n=1, 1,28%) (Figura 1). Teniendo en cuenta el subtipo de fractura según la clasificación AO, la RAFI con placa palmar fue el procedimiento más frecuente en los tres grupos (2R3A: n=24, 82,75%; 2R3B: n=13, 68,42%; 2R3C: n=26, 86,66%), seguido de la RCFP con clavos Kirshcner en las fracturas 2R3A (n=4, 13,79%) y 2R3C (n=2, 10,52%), y la fijación con tornillos canulados en las fracturas 2R3B (n=7, 23,33%) (Figura 2).
Figura 1. Frecuencia de procedimientos quirúrgicos.
Fuente: elaboración propia.
Figura 2. Frecuencia de procedimientos quirúrgicos según el tipo de fractura.
Fuente: elaboración propia.
Resultados a 6 y 12 meses de seguimiento
Se encontró una correlación estadísticamente significativa (coeficiente de correlación de Pearson) entre las puntuaciones de las escalas QuickDASH y PRWE a los 6 (R=0,818, p<0,001) y a los 12 meses (R=0,856, p<0,001).
En el análisis global se observó una mejoría clínica y estadísticamente significativa entre los 6 y los 12 meses en los puntajes QuickDASH (p<0,05) y PRWE p<0,05 (Figuras 3 y 4). En el análisis por tipo de fractura se encontró una mejoría estadísticamente significativa en la puntuación QuickDASH entre los 6 y los 12 meses de seguimiento para las fracturas 2R3A (p<0,05) y 2R3C (p<0,05), siendo la mejora más evidente en estas últimas. Sin embargo, en los pacientes con fracturas 2R3B la diferencia no fue estadísticamente significativa (p=0,344).
Figura 3. Resultados funcionales globales en las escalas QuickDASH y PRWE.
Fuente: elaboración propia.
Figura 4. Resultados funcionales según la clasificación AO en las escalas QuickDASH y PRWE.
Fuente: elaboración propia.
No se observaron diferencias significativas en los puntajes obtenidos en las escalas funcionales (QuickDASH y PRWE) según el tipo de fractura (2R3A, 2R3B o 2R3C) a 6 y 12 meses de seguimiento (p>0,11)
Los valores promedio del rango de TAM a los 6 y 12 meses se describen en la Tabla 2. En las muñecas fracturadas se observó un aumento estadísticamente significativo en el arco de TAM entre los 6 y los 12 meses (p<0,05); además, se observaron diferencias significativas entre los arcos de TAM de la muñeca fracturada y no fracturada a los 6 (p<0,05), y a los 12 meses (p<0,05).
Tabla 2. Rangos de movimiento activo total en muñecas fracturadas y no fracturadas a los 6 y 12 meses. Total y por tipo de fractura.
|
Muñeca fracturada |
Muñeca no fracturada |
||
|
Total |
6 meses |
161° |
200° |
|
12 meses |
178° |
200° |
|
|
2R3A |
6 meses |
156° |
187° |
|
12 meses |
166° |
210° |
|
|
2R3B |
6 meses |
170° |
208° |
|
12 meses |
199° |
212° |
|
|
2R3C |
6 meses |
161° |
209° |
|
12 meses |
179° |
205° |
|
Fuente: elaboración propia.
La mediana de movilidad de los dedos, medida según la distancia al pliegue palmar distal de la muñeca fracturada, fue 0 (RIC: 0) a los 6 meses y a los 12 meses. La mediana de la discriminación sensitiva estática de dos puntos en la muñeca fracturada fue de 5mm (RIC: 2) a los 6 meses y 4mm (RIC: 1) a los 12 meses.
Con respecto a la fuerza del puño, los pacientes que se fracturaron el lado dominante tenían 84,28% de la fuerza de la muñeca sana no dominante a los 6 meses y 87,36% a los 12 meses. Los pacientes que se fracturaron el lado no dominante tenían 67,89% de la fuerza de la muñeca sana dominante a los 6 meses y 79,81% a los 12 meses (Tabla 3). No hubo diferencias estadísticamente significativas en la fuerza del puño entre la muñeca fracturada y sana en fracturas del lado dominante a los 6 (p=0,14) y 12 meses (p=0,27). Para las fracturas del lado no dominante, se observó una diferencia estadísticamente significativa en la fuerza del puño entre la muñeca fracturada y la sana a los 6 meses (p=0,01), pero no a los 12 meses (p=0,175).
Tabla 3. Fuerza del puño (kg).
|
Fuerza del puño |
6 meses Mediana (RIC) |
12 meses Mediana (RIC) |
|
|
Fractura muñeca dominante |
Muñeca fracturada |
18,5 (21,5) |
20,4 (21,25) |
|
Muñeca sana – no dominante |
21,95 (15,5) |
23,35 (18,25) |
|
|
Fractura muñeca no dominante |
Muñeca fracturada |
14,7 (I28) |
17 (16) |
|
Muñeca sana - dominante |
21,65 (24,25) |
21,3 (14) |
RIC: rango intercuartílico.
Fuente: elaboración propia.
A los 6 meses de seguimiento, 6 pacientes (10,71%) refirieron síntomas de compresión o irritación del nervio mediano en el túnel del carpo y solo uno (1,78%) tenía síndrome de dolor regional complejo. A los 12 meses, 3 pacientes (5,88%) refirieron síntomas del túnel del carpo y no hubo reportes de síndrome de dolor regional complejo. Es importante mencionar que los pacientes con síntomas de túnel del carpo no requirieron tratamiento adicional durante el periodo de seguimiento. No se reportaron otras complicaciones.
El número promedio de sesiones de terapia física a los 6 y a los 12 meses de seguimiento fue 13,90 (DE=1,23) y 17,61 (DE=18,33). El tiempo promedio de incapacidad a los 12 meses fue 73,58 días (DE=70,64).
La asociación de las variables género, edad, IMC, ocupación, dominancia, fractura de la estiloides cubital, mecanismo del trauma, tipo de fijación (placa palmar, clavos Kirschner o tornillos canulados), tiempo de latencia, calidad ósea y TAM de la muñeca fracturada con los resultados funcionales según la escala de QuickDASH a los 6 y 12 meses de seguimiento se presenta en la Tabla 4; No hubo diferencias estadísticamente significativas, excepto en los pacientes que se fracturaron el lado dominante versus el lado no dominante a los 6 meses y los pacientes con una movilidad activa total >160 grados versus ≤160 grados a los 6 meses; sin diferencias significativas para ambas variables a los 12 meses.
Tabla 4. Asociación de las variables con los resultados funcionales según la escala QuickDASH a 6 y 12 meses de seguimiento.
|
Variables |
6 meses |
12 meses |
|||
|---|---|---|---|---|---|
|
Mediana (RIC) |
Valor p |
Mediana (RIC) |
Valor p |
||
|
Género |
Femenino |
22,72 (28) |
0,67 |
10 (14,43) |
0,76 |
|
Masculino |
25 (29,37) |
9,5 (10,81) |
|||
|
Edad |
≤55 años |
16,31(21,27) |
0,15 |
9,5 (8,9) |
0,99 |
|
>55 años |
27,13 (35,37) |
10,22 (22,5) |
|||
|
IMC |
<24.9kg/m2 |
17,90 (32,82) |
0,74 |
9,3 (12,22) |
0,90 |
|
≥25 (sobrepeso y obesidad) |
27,3 (28,25) |
10 (8,95) |
|||
|
Ocupación |
No trabajo o trabajo sin actividad manual |
23,86 (29,54) |
0,822* |
7 (11,5) |
0,16* |
|
Trabajo de oficina pesado o manual ligero |
17,63 (27) |
9,75 (7,3) |
|||
|
Trabajo manual pesado |
30 (30,23) |
15,9 (29,6) |
|||
|
Dominancia |
Fractura del lado dominante |
30 (33,02) |
0,04 |
13 (18,75) |
0,15 |
|
Fractura del lado no dominante |
15,9 (25,25) |
9,5 (9,06) |
|||
|
Fractura de la estiloides cubital |
Sí |
17,81 (25,5) |
0,18 |
8,29 (10,62) |
0,13 |
|
No |
25 (33,34) |
11,36 (17,5) |
|||
|
Mecanismo del trauma |
De baja energía (caída al mismo nivel) |
22,72 (32,18) |
0,94 |
9,3 (10,82) |
0,31 |
|
Alta energía |
18 (26,77) |
12,11 (11,47) |
|||
|
Tipo de cirugía |
Placa palmar |
20,45 (25,81) |
0,53* |
9,1 (11,87) |
0,79* |
|
Clavos Kirschner |
13,63 (21) |
8,29 (14,78) |
|||
|
Tornillos canulados |
27 (32) |
12,68 (19,41) |
|||
|
Tiempo de latencia |
≤12 días |
18 (32,59) |
0,62 |
9,5 (13,65) |
0,32 |
|
>12 días |
27,27 (26,13) |
10 (15) |
|||
|
Calidad ósea |
Normal (≥60%) |
19,31 (23) |
0,31 |
9,09 (7,65) |
0,63 |
|
Osteopenia/osteoporosis (<60%) |
22,72 (40,77) |
11,36 (18) |
|||
|
Movilidad activa total |
≤160° |
31,7 (35,23) |
0,005 |
12,2 (28,37) |
0,11 |
|
>160° |
13,06 (18,27) |
9,09 (10,91) |
|||
RIC: rango intercuartílico.
* ANOVA.
Fuente: elaboración propia.
Por último, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el puntaje QuickDASH a los 6 (p=0,88) y a los 12 meses (p=0,71) en el análisis anidado 1:2 (pacientes con RCFP con clavos de Kirschner vs. pacientes con RAFI con placa palmar apareados por edad, sexo y tipo de fractura) (Tabla 5).
Tabla 5. Resultados funcionales según escala QuickDASH en el análisis anidado entre reducción cerrada y fijación percutánea con clavos kirschner con clavos kirchsner versus reducción abierta y fijación interna con placa palmar.
|
Procedimiento |
6 meses |
12 meses |
||
|
Mediana (RIC) |
Valor p |
Mediana (RIC) |
Valor p |
|
|
Clavos kirschner |
18,17 (23,54) |
0,88 |
9,09 (14,44) |
0,71 |
|
Placa palmar |
15 (29) |
7,9 (8,09) |
||
Fuente: elaboración propia.
Discusión
Las fracturas de radio distal son las fracturas más frecuentes en adultos,1,2 con una incidencia en aumento.3,4 El manejo quirúrgico de estas fracturas ha tenido un incremento significativo en los últimos años. Según el registro nacional danés,5 8% de las fracturas de radio distal fueron tratadas quirúrgicamente en 1997, 22% en 2010 y 24% en 2018. Hallazgos similares se han reportado en Estados Unidos,6 con un aumento del 8,75% de fracturas manejadas quirúrgicamente en 2005 a 20,02% en 2014, y en Suecia,26 (6% en 2005 a 20% en 2010). Además, se evidencia una tendencia hacía el uso de la fijación con placa palmar.5-7
A pesar del aumento significativo en el tratamiento quirúrgico de estas fracturas, múltiples estudios que han evaluado sus resultados en comparación con el manejo conservador han reportado ventajas en desenlaces funcionales solo durante los primeros meses de tratamiento,4,8,10,11,13 en la fuerza de puño13 y en la alineación radiográfica,10,12,13 pero con diferencias mínimas que no tienen impacto clínico y sí un mayor riesgo de complicaciones en adultos mayores.13-15 En la actualidad, la edad19 y la localización geográfica,4,16-17 que de forma secundaria involucra otros factores como la disponibilidad de material y las preferencias del cirujano, son las variables con mayor influencia en la elección del tratamiento y, en caso de tratamiento quirúrgico, de la técnica.
En el presente estudio se evaluaron las características de las fracturas, el tratamiento quirúrgico escogido y los desenlaces del tratamiento en un hospital universitario en Colombia. La mayoría de las fracturas ocurrieron en mujeres, en la sexta década de vida, en pacientes con densidad mineral ósea disminuida y por traumas de baja energía, similar a lo reportado en la literatura.4,26,27
La fractura de la estiloides cubital fue la lesión asociada más frecuente, sin un impacto estadísticamente significativo en los puntajes en las escalas funcionales a los 6 y 12 meses de seguimiento; es importante mencionar que en ninguno de los pacientes se realizó fijación de esta fractura. Gogna et al.,28 realizaron un estudio prospectivo de fracturas de radio distal manejadas con placa palmar en el que compararon 28 pacientes con fractura asociada de la estiloides cubital con 19 pacientes sin fractura del cúbito asociada, encontrando que ambos grupos obtuvieron buenos resultados en términos de rango de movilidad, fuerza del puño, parámetros radiográficos postoperatorios y puntuación DASH, sin diferencias estadísticamente significativas.
El manejo quirúrgico más frecuente en el estudio fue la RAFI con placa palmar, seguido por la RCFP con clavos Kirschner, la fijación con tornillos canulados, el doble abordaje con placa palmar y dorsal y la fijación con placa de fragmentos específicos. En el análisis apareado 1:2 entre la RCFP con clavos Kirschner y la RAFI con placa palmar no hubo diferencias estadísticamente significativas en la puntuación QuickDASH a los 6 y 12 meses. Esto coincide con lo reportado por Woolnough et al.,29 quienes, en una revisión sistemática y metaanálisis por red de estudios controlados aleatorizados, reportaron que no hubo diferencias clínicamente importantes en términos de la puntuación DASH a 1 año de seguimiento al comparar el manejo quirúrgico con placa palmar, fijación externa, fijación percutánea, placa dorsal y con placas de fragmentos específicos. Adicionalmente, de acuerdo con la literatura, no hay diferencias clínicamente importantes en términos de puntuaciones en escalas funcionales30,31 y de retorno a las actividades normales31 entre la fijación percutánea y la fijación con placa palmar, pero el uso de placa palmar implica un aumento significativo del costo del tratamiento.32
La incidencia de síndrome doloroso regional complejo secundario a fracturas de radio distal varía entre menos de 1% hasta 51%, siendo factores de riesgo para su desarrollo el sexo femenino, el tratamiento quirúrgico y la presencia de comorbilidades como artritis reumatoide y fibromialgia.33 En el presente estudio solo 1 paciente presentó síndrome doloroso regional complejo a los 6 meses de seguimiento.
Por otra parte, el síndrome del túnel del carpo asociado a las fracturas de radio distal puede ser agudo, subagudo o transitorio y tardío, con una incidencia de 5,4-8,6%, 4% y 0,5-22%, respectivamente.34 En nuestro estudio, 10,71% y 5,88% de los pacientes refirieron síntomas de compresión del nervio mediano en el túnel del carpo a los 6 y 12 meses de seguimiento, respectivamente, y ninguno se consideró candidato para tratamiento ulterior.
En cuanto a la TAM, se observaron diferencias estadísticamente significativas entre la muñeca fracturada y la no fracturada. También se observaron diferencias significativas en la TAM de la muñeca fracturada entre los 6 y los 12 meses de seguimiento, lo que evidencia una mejoría progresiva con el tiempo. Otro hallazgo a destacar es que no hubo casos de limitaciones en la movilidad y sensibilidad de los dedos.
La fuerza de puño promedio a los 12 meses en el lado contralateral sano fue 87,36% y 79,81% para fracturas del lado dominante y no dominante, respectivamente. Estudios similares reportan una recuperación progresiva de los arcos de movilidad y la fuerza del puño en el seguimiento, con porcentajes similares a los observados en el presente estudio. Por ejemplo, Jhonston et al.35 reportaron que a 12 meses el promedio de restauración del arco de movilidad de la muñeca con respecto al lado no fracturado fue de 96% para pronación, 95% para extensión, 91% para supinación y 81% para flexión, y que el promedio de fuerza del puño fue 85% y 77% para fracturas del lado dominante y no dominante en comparación con el lado contralateral sano. En el estudio de Chung et al.36 el arco de movimiento y la fuerza del puño promedios a los 12 meses fueron 88% y 82% con respecto a la muñeca no fracturada.
Los desenlaces funcionales se evaluaron mediante las escalas PRWE y QuickDASH, encontrando una correlación positiva (coeficiente de correlación de Pearson) a los 6 (R=0,818, p<0,001) y 12 meses (R= 0,856, p<0,001), similar a lo evidenciado en estudios previos.37 De acuerdo con estos hallazgos, es posible asumir que estas escalas son equivalentes y se pueden usar indistintamente para evaluar los resultados funcionales después del tratamiento de fracturas del radio distal.
También se observó una mejoría clínica y estadísticamente significativa a los 6 y 12 meses de seguimiento en el puntaje QuickDASH, siendo más evidente en las fracturas 2R3C. Sin embargo, en el análisis por tipo de fractura según la clasificación AO no hubo diferencias significativas en las fracturas 2R3B, lo cual puede posiblemente se deba a un menor número de casos en este grupo. No encontramos diferencias significativas en los resultados funcionales (QuickDASH y PRWE) a los 6 y 12 meses al comparar los grupos de fracturas según la clasificación de la AO.
En el análisis bivariado se encontraron diferencias estadísticamente significativas en los resultados funcionales a los 6 meses medidos con la escala QuickDASH en los pacientes que se fracturaron el lado dominante y en aquellos con un arco de TAM ≤160°, sin diferencias significativas a los 12 meses. No se observaron diferencias estadísticamente significativas para las variables género, edad, IMC, ocupación, presencia de fractura de la estiloides cubital, mecanismo del trauma, tipo de cirugía (RAFI con placa palmar, RCFP con clavos kirschner, fijación con tornillos canulados), tiempo de latencia y calidad ósea. Chao et al.,38 en un estudio de cohorte retrospectivo realizado en 110 pacientes adultos con fractura de radio distal, reportaron mejores resultados funcionales medidos con la escala DASH en los hombres (p=0,01) y en aquellos con fracturas tipo A según la clasificación AO (p=0,007). Además, estos autores informaron que no hubo diferencias significativas entre grupos étnicos, fracturas abiertas versus cerradas y el mecanismo del trauma.
Las limitaciones del nuestro estudio son la perdida de pacientes en el seguimiento y el tamaño reducido de la muestra. Se requieren nuevos estudios comparativos y robustos para evaluar los resultados del tratamiento quirúrgico de las fracturas de radio distal, así como la influencia de variables en los desenlaces funcionales.
Conclusiones
Los pacientes con fractura del radio distal tratados quirúrgicamente en un hospital universitario de Bogotá se encuentran en la sexta década de vida, la mayoría son mujeres y el trauma de baja energía es la causa más común. El tratamiento quirúrgico más frecuente fue la fijación con placa palmar. Se observó una mejoría estadísticamente significativa en los resultados funcionales medidos con escalas auto reportadas por los pacientes y en el arco de TAM a los 6 y 12 meses de seguimiento. Las fracturas del lado dominante y una TAM disminuida pueden influenciar el resultado funcional a los 6 meses. El género, la edad, el IMC, la ocupación, el mecanismo de trauma, el tipo de fijación (clavo Kirschner, placa palmar, tornillos canulados), el tiempo de latencia, la calidad ósea y la presencia de fractura de la estiloides cubital no influyen en los resultados funcionales a los 6 y 12 meses de seguimiento.
Conflictos de interés
Ninguno declarado por los autores.
Financiación
Ninguna declarada por los autores.
Agradecimientos
Ninguno declarado por los autores.
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